¿Qué le detenía?

Hace tiempo un amigo me contó acerca de una chica que le tiraba los tejos, él no estaba seguro de lo que quería, apenas comenzábamos la carrera universitaria. Lo primero que hice fue preguntarle si le atraía físicamente, contesto que era guapa, enseguida le solté un sopapo  en la nuca y le pregunte por el problema de la situación. La inseguridad era lo único que lo detenía, la inseguridad de lo desconocido, la inseguridad del dolor mental, en fin, la maldita inseguridad.

Después de eso le dije que se atreviera, si no le gustaba lo que veía y sentía que simplemente se alejara. ¿Cuál es el problema? Estamos chavos, no volveremos a ser tan jóvenes, tan bellos o tan estúpidos como lo somos en este momento, ¿cuál es el problema con atreverse en este momento? El hombre solo me sonrío y esa noche cenamos juntos. Seguir leyendo “¿Qué le detenía?”

Posibilidades desamorosas

No quiero que me hables de amor,

de tu constante y perpetuo desamor,

de tus posibilidades amorosas.

Porque esas posibilidades amorosas

son posibilidades futuras,

probables y posibles.

No quiero que me hables de tu desamor,

porque yo te ofrecí amor,

te ofrecí todo lo que tenía y tengo.

Y es tiempo de dejar el engaño,

porque a quién engaño,

yo no te he olvidado. Seguir leyendo “Posibilidades desamorosas”

Ella ama

Imagen de Fab Ciraolo

Participe en un Congreso de Comunicación en los días pasados, fue muy cansado, el último día soñé lo que a continuación se presenta.

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Abrió la puerta, le vi entrar zigzagueando con su cara pálida, sus ojos negros estaban completamente abiertos y un poco rojos. Es hermosa, siempre tiene el cabello alborotado, negro, algo escaso. Ella dejo caer su bolso sobre el suelo, se quedo descalza abandonando sus tacones y se comenzó a desnudar por la habitación, su ropa caía mientras ella se movía revolviendo papeles, libros y alzando la computadora de un lado al otro. Seguir leyendo “Ella ama”

Los patos

Hace unas cuantas semanas volví al lago de Chapultepec, descubrí que es un lugar muy bonito y que hay unos peces ENORMES, me causa pánico ver como salen a comer el pan que le dan a los patos. Las aves me caen mejor, son graciosas y amigables, incluso hay una que se sale del agua y va hacia el restaurant de al lado a pedir comida como todo buen vecino. Procuro llevarles comida cada que voy, aunque están muy bien alimentados con toda la gente que va los fines de semana. Bueno, ahora les presento a algunos de mis amigos los patos.

Mi amigo el pato pidiendo comida.

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