Hace unas cuantas semanas volví al lago de Chapultepec, descubrí que es un lugar muy bonito y que hay unos peces ENORMES, me causa pánico ver como salen a comer el pan que le dan a los patos. Las aves me caen mejor, son graciosas y amigables, incluso hay una que se sale del agua y va hacia el restaurant de al lado a pedir comida como todo buen vecino. Procuro llevarles comida cada que voy, aunque están muy bien alimentados con toda la gente que va los fines de semana. Bueno, ahora les presento a algunos de mis amigos los patos.


